Juegos de Niños | SANDRA BARNEDA | WEB OFICIAL | Periodista. Presentadora de Tele5. Escritora
16302
post-template-default,single,single-post,postid-16302,single-format-standard,qode-quick-links-1.0,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-theme-ver-11.0,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.1.1,vc_responsive

Juegos de Niños

Con el encendido de luces, los villancicos y los anuncios variados, todos hemos llegado a la cuenta que el tiempo no sólo pasa rápido sino que el día de la marmota se acerca. Me refiero a que la Navidad está a la vuelta de la esquina. Todavía no deseo hablaros de lo que me pasa con la Navidad porque como la gran mayoría ando con sentimientos encontrados. Pero una campaña que mi amiga Yolanda San Román ha hecho para Famosa que ha hecho reflexionar.

El famoso anuncio de las muñecas que iban al portal, ha evolucionado en imágenes de adolescentes rebeldes con sus progenitores. El anuncio termina recordando una obviedad: que antes de lo que se cree los hijos ya han crecido, y que se aproveche el tiempo que son niños para jugar con ellos. Hablo de obviedad porque debería ser así. Que se juegue lo máximo posible en el tiempo que quieren jugar, pero la realidad se pinta de muchos colores y el del juego compartido no está de moda. Pocas son las familias que hacen aquello de antaño: juegos reunidos con el objetivo de pasar un buen rato, de disfrutarse mutuamente. Da igual que los juegos hayan cambiado, pero el tiempo sigue siendo el mismo.

Me dijeron hace tiempo que la ‘capacidad de disfrute’ se aprende hasta los siete años y, desde ahí, para toda la vida. Por eso es tan importante jugar con los peques y cultivar en esas edades el pasarlo bien, el entretenerse, el crear y ser dinámicos. ¿Y que pasa con nosotros los adultos? ¿Nos hemos olvidado de jugar? Piénsalo durante un momento, o dos, si tienes tiempo ¿Cuándo fue la última vez que te pusiste en modo juego? ¿En plan lúdico y se te dibujó una sonrisa de oreja a oreja? Seguramente te ha costado recordarlo, o ya está en la memoria del olvido. Quizás la Navidad sea un buen momento para poner en práctica nuestro lado más infantil; ese que tenemos en el fondo de nuestros océanos de nostalgia y pide a gritos salir de allí para arreglar nuestro presente. Hay decenas de manuales que nos recomiendan quitarle un poco de peso a la vida, o no aprender a no tomárnosla demasiado en serio. Y por ello pasa el que nuestras interpretaciones de los hechos nos lleven a caminos cada vez menos espinosos, pues nuestra felicidad depende de cómo interpretamos nuestra realidad, mucho más que de cómo es nuestra realidad. Por ello es bueno recuperar o alimentar el niñ@ que llevamos dentro y, como maravillosos profesores, están los propios niños que nos demandan, mucho más en vacaciones, pasar tiempo con ellos. Jugar con ellos.

 

Es por eso que me ha resultado inspiradora la campaña, me ha hecho recordar la necesidad de jugar, de cultivar la infinita curiosidad infantil y de dejarnos sorprender ¿Cuánto te dura un enfado? Piensa bien ¿Y a un niño? Seguro que a ti, como a mi, me dura el doble que a ellos. Quiero decir, que invertimos el doble del tiempo en enfadarnos y que se nos pase. Ahora llega la gran pregunta: ¿Qué hemos ganado? ¡Bien! Pues a ponerlo a la práctica y reducir el tiempo en enfados. Hoy estoy preguntona…Se me ha ocurrido preguntarme y te pregunto también ¿Es proporcional al tiempo invertido en sonreír o repasar lo hechos positivos del día? Pues manos a la obra porque la balanza está descompensada. Ya lo dice Luise L. Hay en su bestseller ‘Usted puede sanar su vida’…No digo que sea fácil, pero mejor seguir intentándolo.

 

Me ha dado por escribir todo esto porque cuando se acerca la Navidad es como si también se acercara un nubarrón negro a la misma velocidad, y mi estado de ánimo se volviera mucho más inestable. Como si estuviera expuesto a decenas de inputs, por no decir centenas, que como un buen desestabilizador se encargan de sabotear mi equilibrio. No quiero hablar todavía de ella, lo he dicho al principio del post, pero reconozco que su sombra alargada comienza abrumarme, y siento ya el eco lejano del HoHoHó ¡Feliz Navidad!

¿A que te entran ganas de recuperar tu niñ@ interior?



Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies